• Tanto para las piezas metálicas como para el cuero, hilos y demás materiales, es conveniente no exponerlos al agua para que no se deterioren.
  • Te damos algunos consejos para limpiar tus piezas dependiendo del material de su composición:

    Baño de plata: con un pañito de tela o con limpia plata de baja abrasión

    Cuero: con grasa de caballo o crema hidratante, a ser posible sin perfume y sin colorantes.

    Resinas: con un paño quedarán mucho más brillantes.

    Cristal: con un paño húmedo.

    Para su correcto mantenimiento recomendamos que guardes tus piezas en una bolsita de plástico y en el packaging original o en una caja, para que la pieza tenga el menor contacto posible con el aire y con la luz, dos de los elementos que más afectan a los diseños.